Autores: Valadez Azúa Raúl, Rodríguez Galicia Bernardo
Los cánidos fueron un grupo animal de gran importancia en el México prehispánico, aunque poco sabemos acerca de cómo se dio la relación hombre-cánido al interior de las principales ciudades. El Centro de Barrio de Teopancazco, investigado de 1997 a 2005 dentro del proyecto Elite y Gobierno de la Dra. Linda R. Manzanilla, provee información al respecto gracias a una colección arqueozoológica de cánidos constituida por 6,000 especímenes correspondientes a unos 500 individuos, mismos que comprendieron cuatro lobos (Canis lupus baileyi), dos coyotes (C. latrans), 20 híbridos de lobo y perro (C. lupus x familiaris), tres híbridos de coyote y perro (C. latrans x familiaris), 14 perros de patas cortas, un xoloitzcuintle, 300 perros comunes y el resto, perros no identificados a nivel raza (C. lupus familiaris). La distribución de estos individuos dentro de Teopancazco a nivel espacial y a lo largo de un espacio de 600 años, permitió reconocer esquemas de manejo y uso, siendo el lobo y el coyote, animales relacionados con ofrendas fúnebres y material de manufactura; los híbridos, organismos para sacrificio y comidas rituales; los perros de patas cortas para ofrendas fúnebres y comidas rituales, los perros comunes tuvieron uso universal y el xoloitzcuintle fue un ejemplar de tiempos posteotihuacanos de uso desconocido. El auge de este manejo y abundancia de cánidos se dio principalmente en el siglo IV de nuestra era, momento de mayor desarrollo del sitio y a partir del siglo VI su presencia y diversidad disminuyó por el declive de Teopancazco, por el decaimiento de Teotihuacan.
Palabras clave: Perros prehispánicos Teotihuacan animales domésticos prehispánicos.
2017-05-18 | 436 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 27 Núm.5. Septiembre-Octubre 2016 Pags. 125-146 Revista AMMVEPE 2016; 27(5)