Fragmento

Impactados y sin pensar solo actuando, comenzamos la evacuación de nuestro hospital conforme lo establecido, a la par escuchábamos gritos, llantos, gente gritando “socorro, socorro“. Primera misión lograda... instalación de TRIAJE fuera de urgencias. Y comenzó toda la travesía. Comenzaron a llegar ambulancias con pacientes. Una vez verificado el edificio logramos instalar dentro de urgencias módulos de atención específicos para trauma, cardiovascular y neurológico, y así por realizar un mejor TRIAJE. Todo esto con la incertidumbre y el desconocimiento de lo que había pasado en nuestra ciudad. Al comenzar a ver las redes sociales nos percatamos de la gravedad de la situación, por lo que nos dimos a la tarea con las autoridades de nuestro Hospital de comenzar a organizar grupos de apoyo para los lugares donde había ocurrido la tragedia. En perfecta armonía, todo el hospital queriendo ayudar logramos formar equipos que tuvieran traumatólogo, cirujano, internista, urgenciólogo, enfermera, y por supuesto, el chofer de la ambulancia. Mientras viajábamos a aquel lugar se percibía un ambiente tenso, caras forzadas, y comentarios sobre experiencias previas, nadie sabía que encontraríamos al llegar a la zona, una incertidumbre total. Descendimos de la ambulancia e inmediatamente se percibió un ambiente ajetreado, varias carpas rodeaban el lugar, miles de voluntarios movilizando caja a caja los recursos donados por diversas personas, puños levantados formaban un silencio aterrador, era un ambiente inverosímil con un montón de voluntarios con más intensión que conocimientos, compartiendo con militares y profesionales, todos y cada uno motivados por sus propios deseos, por sus propias convicciones; sin embargo, compartiendo el heroísmo de ayuda. Generando varias sensaciones en todos nosotros… incertidumbre por lo que encontraríamos, tristeza por ver a nuestra ciudad sufrir, temor a ver nuestra ciudad en caos, frustraciones de querer estar en todos lados y poder ayudar…” Con todo esto nos surgieron varias preguntas: ¿Cuándo inicio la medicina de desastres? Si bien todos sabemos que la medicina ha tenido grandes avances en el último siglo, ha estado presente desde el inicio de la humanidad en sí, con la necesidad de preservar el cuerpo, y aliviar el dolor, la medicina de desastres tal vez tenga su primera aparición en las antiguas culturas, donde el establecimiento de colonias, y conglomerados de personas brindaron el ambiente propicio para que existiera gente dedicada a la curación de las heridas obtenidas en la disputa por tierras y alimento, cabría suponer que la propia acción de eventos naturales, incendios, inundaciones, deslaves, erupciones volcánicas, epidemias e incluso terremotos, hizo necesaria intervenciones de un mayor número de personas.

Palabras clave: Servicio Urgencias sismo catástrofe 19 de septiembre misión salvamento

2019-03-01   |   130 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 11 Núm.1. Enero-Abril 2019 Pags. 41-45. Arch Med Urgen Méx 2019; 11(1)