Buenos días distinguidos médicos egresados de la décima generación de esta su Aula Mater… Parece aún cercano el día de las aflicciones estudiantiles, cuando el peso del estudio, socavaba sus inquietudes juveniles y los hacía levantar murallas de libros ante el embate de las tentaciones que ofrece el mundo a los jóvenes; las que muchas veces, no eran suficientes para limitar el deseo de vivir la vida en todas sus plenitudes. Y así, robándole tiempo a sus horas de solaz, el estudio fue permeando en su naturaleza ávida de conocimientos, para llegar a formar un grupo de distinguidos profesionales de la salud; en los cuales creo y deposito mi confianza, ya que su éxito no significa otra cosa que: aprendieron bien sus lecciones; siendo ahora, selectos especialistas unos y sobresalientes médicos generales de algún pueblo feliz, los otros. Y entre estos y aquellos, negarles el reconocimiento, es afirmar que nosotros, los que fuimos sus maestros, no hicimos bien nuestro trabajo. Como yo en alguna ocasión les comenté… “Ustedes tienen que aprender bien el arte, porque en un futuro...
2019-04-11 | 139 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 6 Núm.2. Abril-Junio 2018 Pags. 76-79 Sal Chiap 2018; 6(2)