Prevalencia y severidad del Síndrome de Intestino Irritable en población del estado de Veracruz a un año de pandemia de COVID -19.

Autores: Carrillo Toledo María Graciela, González Jiménez Beatriz, Roesch Dietlen Federico , Triana Romero Arturo, Vicente Flores Maricarmen, Salazar Angulo Javier Fernando, García Carvajal Mario José de Jesús

Completo

Introducción

El Síndrome de Intestino Irritable (SII) es una entidad frecuente que forma parte de los trastornos de la interacción intestino-cerebro (TIIC) y constituye cerca del 12-15% de las consultas del médico general y del 35-40% del gastroenterólogo. Aunque su incidencia exacta se desconoce, en estudios poblacionales aplicando los cuestionarios de Roma III y IV se ha estimado que afecta en general del 4-12% de los adultos, con variaciones regionales, en Latinoamérica, su prevalencia es menor y en México Carmona y colaboradores mencionan que la prevalencia informada del síndrome de intestino irritable varia del 4.4% al 35.0% (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8). La mayoría de los estudios publicados señalan que la distribución de los diferentes subgrupos del SII es similar, sin embargo recientemente aplicando los Criterios de ROMA IV se ha observado un discreto predominio del subtipo estreñimiento (31.7%), sobre el mixto (31.7%) y diarrea (29.3%),  prioritariamente en pacientes  del sexo femenino sobre el masculino de  con una razón de momios de 1.7  y  una mayor afectación en la población urbana sobre la rural y con alto grado de escolaridad, afectando en forma importante la calidad de vida de quienes lo padecen   (1, 4). Aunque se desconoce con certeza su etiología y fisiopatología se considera un trastorno multifactorial que afectan el eje microbiota-intestino-cerebro, jugando los factores  psicosociales un papel importante en su presentación, varios estudios han informado que entre el 42-51% de los casos muestran rasgos de ansiedad o depresión, asociados a situaciones de estrés, los cuales están provocan alteración en las diversas esferas del comportamiento conductual de los pacientes y afectación  importante de su calidad de vida (9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16). Diversas publicaciones han demostrado que la pandemia de COVID-19 ha ocasionado un deterioro de la salud mental en la población por lo cual debe esperarse un incremento en el Síndrome de Intestino Irritable, por lo cual consideramos de importancia realizar el presente estudio (17, 18, 19, 20, 21). Objetivo:  Prevalencia y severidad del Síndrome de Intestino Irritable en población del estado de Veracruz a un año de pandemia de COVID -19.

Material y Métodos

Estudio cuantitativo, descriptivo, analítico y transversal de un grupo de población residente del estado de Veracruz realizado durante el periodo comprendido de febrero a junio del 2021. Tamaño de la muestra: Se estimó para una población infinita teniendo como valor una prevalencia de la enfermedad de 16% en la población general, considerando un nivel de confianza del 95% (error alfa del 5%) y margen de precisión del 5%. Criterios de inclusión: Residentes de la entidad federativa, mayores de 18 años de ambos sexos que aceptaron participar previo consentimiento informado. Criterios de exclusión: No radicar en Veracruz, menores de edad y haber rechazado participar. Criterios de eliminación: Sujetos que no llenaron en forma completa el cuestionario. Variables analizadas: Edad, sexo, lugar de residencia, subtipo clínico, severidad, escolaridad, calidad de vida, emociones, salud mental, calidad del sueño, energía, actividad física, calidad de la alimentación, rol social, rendimiento laboral, calidad de vida sexual, afectación de la esfera psíquica, depresión u ansiedad. Descripción del Estudio: En forma digital empleando Google Forms a través de las redes sociales y el correo electrónico, previo consentimiento informado se aplicaron en forma anónima encuestas para determinar las características demográfica de la población estudiada, Cuestionario de Roma IV para diagnóstico de Síndrome de Intestino Irritable (22),  IBS quality of life (IBS- QOL) para el grado de calidad de vida (23), IBS Symptom Severity Scale (IBS-SSS) para evaluar la severidad (24), características y frecuencia (25, 26, 27)  y  Escala de Bristol para  determinar la variedad predominante (28). Para estudiar la esfera psíquica se empleó el cuestionario de ansiedad de Hamilton que clasifica la ansiedad en somática y psíquica y la depresión fue medida por el inventario de depresión de Beck (29, 30). Análisis estadístico: Para evaluar los resultados se aplicaron estadísticas descriptivas: distribución de frecuencia, medidas de tendencia central y de dispersión; medias, desviación estándar, rango mínimo, rango máximo, intervalo de confianza del 95% con el apoyo de la herramienta Excel y el programa SPSS para calcular chi cuadrada, T de student, razón de momios e índices de correlación.  Consideraciones éticas: Esta investigación cumple las normas de la Ley general de Salud en su título segundo relacionado a los aspectos éticos de la investigación en seres humanos en sus artículos 13 al 27, para salvaguardar su integridad respetando sus derechos. La investigación reúne los principios éticos de: humanismo, beneficencia, justicia, equidad y consentimiento informado de la Declaración de Helsinki para la investigación médica en seres humanos y su última actualización de los artículos 26 al 29 sobre el consentimiento informado en 2015. La investigación no presenta ningún riesgo que ponga en peligro a los participantes, garantizando la confidencialidad de su identidad y de la información obtenida y fue autorizado por el Comité de Bioética de la Facultad de Medicina de la Universidad Veracruzana.

Resultados

La muestra estimada fue de 349 sujetos, sin embargo, se obtuvieron 426 participantes de los cuales se excluyeron 42 casos (9.86%), se eliminaron 23 (5.39%) y fueron incluidos 361 sujetos (84.74%); de ellos 246 (68.14%) fueron mujeres y 115 (31.86%) hombres, con un promedio de edad de 26.29±8.35 años (rango 18-50). El lugar de residencia fue:  Veracruz 183 participantes (51.69%), Boca del Río 39 (10.80%), Xalapa 44 (12.19%) y en otros municipios 95 (26.32%), de los cuales el nivel de escolaridad fue: analfabeta1 caso (0.28%), habían cursado educación primaria 2 (0.55%), educación secundaria 3 (0.83%), bachillerato 103 (28.53%) carreta técnica 26 (7.20%), licenciatura 204 (56.52%) y posgrado 22 (6.09%), tabla 1. Del total de sujetos estudiados 53 (14.68%) habían padecido COVID-19, diagnosticada en 7 casos (14.21%) 1 mes antes, 18 (33.96%) entre 3 y 5 meses, 21 (39.62%) entre 6 y 12 meses y 7 (14.21%) más de 1 año, gráfica 1 y taba 1. Aplicando los Criterios de Roma IV se encontró que 132 casos (36.56%) presentaron criterios diagnósticos positivos para SII, de los cuales correspondieron al subtipo estreñimiento 29 (33.61%), diarrea 31 (33.71%) y mixto 32 (34.78%); no fueron clasificables 40 casos (44.70%). La severidad de los síntomas estimada por la escala GSRS reveló ser leve en 81 casos (62.36%), moderada en 36(27.28%) y severa en 15(11,36%). Separados por subgrupos en 103 (78.03%) de los casos con diarrea la severidad fue leve, 23(17.42%), moderada 23(17.42%) y severa en 6(4.55%); en el subtipo estreñimiento fue leve en 62(48.01%), moderada 39(29.55%) y severa en 31(23.49%); en dolor y distensión fue leve en 77(59.33%), moderada 47(35.61%) y severa en 8(6.06%), tabla 2. La calidad de vida en los pacientes con SII evaluados por el cuestionario IBSQOL reveló alteración de grado variable en todas las esferas investigadas: Emociones en 70 casos (53.03%), el Sueño 25(18.94%), la Energía 41(31.06%), Actividad física 46(34.85%), Alimentación 57(43.18%), Rol social 75(56.81%), Trabajo 45(34.09%) y Vida sexual 48(36.36%). La afectación de la esfera psíquica aplicando los cuestionarios de ansiedad de Hamilton y el inventario de depresión de Beck, revelaron que 118 casos (89.39%) presentaban depresión y 127 (96.21%) ansiedad de grado variable, tabla 3 


Discusión

Aunque la incidencia real del SII se desconoce, estudios recientemente publicados empleando los Criterios de Roma IV han señalado que del 4 al 12% de la población adulta mundial la padece y en México diversos autores establecen que varía del 4.4% al 35.0% (1, 3, 5, 8); llama la atención que en nuestro estudio encontramos una prevalencia de 36.56% muy superior a las cifras reportadas, probablemente debido a la contingencia epidemiológica del COVID-19 que se sufrió durante 2020-2021;  la edad en nuestra serie  fue de 26.29±8.35 años con predominio del sexo femenino en un 68.14% sobre el masculino 31.86% con una relación1.33/1, la cual es similar a lo reportado por Valerio y López-Colombo (5, 6). A diferencia de lo encontrado por diversos autores, el subgrupo más frecuente en nuestra serie fue el mixto 34.78, seguido por el de diarrea en el 33.71% ocupando el tercer sitio el estreñimiento en el 33.61% de los casos, que contrasta por lo publicado por Schmulson y Remes en estudios realizados en nuestro medio (4, 11), situación que pudiéramos tener explicación por las modificaciones a los hábitos alimentarios durante la pandemia, tanto en el tipo como en la preparación de los mismos que fueron cocinados fuera del hogar; la severidad de los síntomas fue leve o moderada en la mayoría de los casos y solamente fue severa entre el 4.5 al 23.49%, independientemente de los diferentes subtipos, aunque más elevado de lo reportado por Kibune (20),  quién encontró una severidad en un 18%.  Así mismo el nivel de escolaridad en el cual se presentó el SII predominó en aquellos que tenían licenciatura y bachillerato (85.05%) acorde con lo observado por Adriani y Resendiz (15, 17). Lopéz y Castellas han puesto de manifiesto que la calidad de vida se asocia a la gravedad sintomática percibida por los pacientes especialmente en las dimensiones del sueño, energía, rol físico y vida sexual (16). En nuestro estudio las esferas más afectadas fueron la emocional en el 53.03% manifestada por sentimientos de enfado, tristeza, frustración e insatisfacción, seguida por la vida sexual 36.36%, actividad física y energía (34.85 y 31.06% respectivamente, el rendimiento laboral 34.09% y finalmente el sueño 18.94%.  Así mismo los pacientes manifestaron afectación en el tipo y preparación de los alimentos consumidos. En estudios poblacionales de Resendiz y Fosado (17, 18) se ha demostrado la asociación de SII con síntomas de ansiedad en el 57% y de depresión en el 43%, apreciando en nuestro estudio un mayor grado de afectación ya que se manifestaron en el 89.39 y 96.21% respectivamente a consecuencia de la pandemia. 

Conclusión

Nuestro estudio mostró una prevalencia del SII en la población estudiada de 36.56%, primordialmente en el género femenino y en la edad productiva. La distribución entre los subgrupos fue variable a lo publicado por diversos autores, en la mayoría de los casos fue leve, afectando en forma importante la calidad de vida de los pacientes y asociada a manifestaciones de ansiedad y depresión en un elevado porcentaje. Los resultados obtenidos reflejan el efecto de la contingencia epidemiológica que sufrimos en los años 2020 y 2021, los cuales deberán ser confirmados con estudios con mayor número de casos. 

Financiamiento
El proyecto fue realizado con recursos propios de las instituciones participantes, no se empleó financiamiento externo. 

Conflicto de intereses
Los autores no tienen conflicto de intereses. 

Palabras clave: Síndrome de intestino irritable pandemia por COVID -19 depresión ansiedad.

2022-01-12   |   200 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 16 Núm.2. Julio-Diciembre 2021 Pags. 56-63 Rev Invest Cien Sal 2021; 16(2)