Diagnóstico, tratamiento y referencia oportuna de pacientes con hemorragia de tubo digestivo en el primer nivel de atención

Autores: García Ortiz Ramiro, Santoscoy Hernández Fernando, Flores Ramos José Carlos, Bernal Rosales Gilberto, Carmona Quintero Cesar

Resumen

La hemorragia digestiva (HD) se define al sangrado que se origina en cualquier parte del tracto digestivo desde el esófago hasta el canal anal; el sangrado se produce por lesiones que ocurren en las arterias, venas o capilares, lo cual provoca la salud de sangre de los vasos en distintas cantidades. Las principales causas de HD son: úlcera péptica, varices esofágicas, enfermedad diverticular, entre otras. Dichos padecimientos revisten de mayor importancia en pacientes que padecen diabetes mellitus.

Dentro de la hemorragia digestiva podemos encontrar la hemorragia digestiva alta (HDA) cuyo origen es una hemorragia que se encuentra por arriba del ángulo de Treitz y la hemorragia digestiva baja (B) que el origen del sangrado se encuentra por debajo del mismo ángulo. Los factores de riesgo más importantes de HDA son pacientes mayores de 65 años que tengan una patología como cirrosis hepática, alteraciones de la coagulación, hepatitis C, hipertensión portal, alcoholismo y pacientes con antecedentes de ulcera péptica y algún evento de HD en el pasado. En caso de la HDB los principales factores son pacientes mayores de 65 años, presencia de alguna patología anorrectal, o antecedentes de alguna neoplasia.

La mayoría de las ocasiones los pacientes presentan cuadros clínicos similares, como debilidad, sudoración, palpitaciones, mareo, sequedad de la boca y disnea. Ya específicamente podemos encontrar hematemesis y melena que estas nos sugieren una HDA y en caso de HDB podemos encontrar hematoquecia y/o rectorragia.

El diagnóstico de HD es clínico sabiendo donde está la hemorragia, teniendo en cuenta que el medico deberá hacer una comprobación, se recomienda utilizar la escala de Blatchford lo cual si tiene un puntaje mayor a 0 el paciente tendrá que ser referido al siguiente nivel de atención; los estudios de elección para realizar después de las de laboratorio son los endoscópicos, ya que permiten una visión directa del tracto gastrointestinal, además de que se puede tomar biopsia y en algunos casos llevar a cabo el tratamiento.

El objetivo del tratamiento será detener el sangrado y tratar sus complicaciones y una vez ya controlado se tratará la enfermedad de base y los factores de riesgo que puede provocar esta patología.

Palabras clave: Hemorragia tubo digestivo diagnostico de sangrado intestinal tratamiento del sangrado de tubo digestivo.

2024-03-20   |   43 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 17 Núm.2. Mayo-Agosto 2016 Pags. 12-28 Diabet Hoy Med Sal 2016; 17(2)