Autores: Díaz Meza José Luis, Flores Enrique O
Hay dos aproximaciones y esquemas distintos para clasificar las emociones humanas. Uno de ellos es la identificación de las variables o dimensiones fundamentales del sistema afectivo y el otro es el reconocimiento de las emociones primarias mediante el análisis de los gestos faciales universales. Planteamos aquí un esquema que pretende conjuntar las dos aproximaciones y que se deriva de las técnicas usadas para clasificar los colores. El modelo topológico resultante se basa en un análisis metódico, constructivo y progresivamente empírico del vocabulario emocional. Se plantea que la identificación de las palabras que directamente denotan emociones específicas y de sus relaciones de significado detectadas por encuestas es una ruta válida de inquisición sobre la estructura del afecto. El ejercicio consta de seis estadios consecutivos: 1) La recopilación de un vocabulario de 328 términos en castellano que designan emociones particulares; 2) la agrupación de los términos en 28 conjuntos o "campos semánticos" de 6 a 17 palabras afines (media = 12); 3) la selección de un término representativo de cada conjunto; 4) la ordenación de los términos de cada conjunto según la intensidad de la emoción que designan; 5) la identificación de pares de conjuntos antónimos o de signo contrario (agradable-desagradable) y, con ello, el establecimiento de 14 ejes polares de la emoción humana (calma-tensión, certeza-duda, compasión-ira, diversión-aburrimiento, agrado-desagrado, alegría-tristeza, placer-dolor, satisfacción-frustración, deseo-aversión, amor-odio, valor-miedo, vigor-agotamiento, entusiasmo-apatía, altivez-humillación) y 6) la elaboración del modelo actual del sistema afectivo como un círculo o rueda con los 14 ejes ubicados como ejes de carreta que por afinidades se colocan en un sistema ortogonal de las dos coordenadas mejor establecidas del afecto: una vertical que especifica el tono agradable o desagradable y otra horizontal de relajación o excitación. De esta forma cada uno de los términos de la emoción queda ubicado en un espacio cartesiano. Aunque el modelo es preliminar y requiere de mayor validación empírica se presenta como lícito y verosímil en lo general, y en particular en lo que se refiere a la estrategia constructiva utilizada para obtenerlo. Este modelo sugiere la existencia de sistemas neurofisiológicos relativamente delimitados y mutuamente inhibitorios cuya actividad y equilibrio se correlacione con las emociones de un eje determinado.
Palabras clave: Emoción lenguaje color modelo sistema afectivo.
2003-07-17 | 7,021 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 24 Núm.4. Agosto 2001 Pags. 20-35. Salud Ment 2001; 24(4)