Autor: Lobo Sanahuja Francisco
La disciplina de la oncología pediátrica permanece en una interface entre la ciencia básica y la medicina clínica. Combina la aplicación de alta tecnología en biología molecular y terapéutica experimental con el cuidado de pacientes con enfermedades crónicas, que afectan no sólo el aspecto individual y humano sino el social y el económico. Es una especialidad cambiente, que demanda nuevas ideas con gran sentido humano y social. Ella requiere que los que la practican estén al día en los avances científicos y sepan manejar hábilmente los métodos de diagnóstico y tratamiento multisistémicos y al mismo tiempo el soporte psicosocial del paciente y su familia. Para comprobar si los avances científicos pueden aplicarse en la practica clínicam el oncólogo pediatra debe decidir cuáles tratamientos nuevos debe emplear y cuàles investigaciones llevar a cabo para poder analizar y establecer la validez. Muchos de los esquemas quimioteràpicos utilizados en adultos han nacido de la experiencia en oncología pediátrica. Debido a la complejidad del cáncer del niño como problema médico y de tratamiento, el oncólogo pediatra debe trabajar como miembro de un equipo multidisciplinario que incluye enfermeras, trabajadores sociales, psicólogos, nutricionistas, terapistas, especialistas en el manejo del dolor y cuidados de soporte.
2004-12-06 | 771 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 16 Núm.4. Julio-Agosto 1995 Pags. 142-144 Acta Pediatr Méx 1995; 16(4)