¿Cuál es el tratamiento nutriológico del paciente obeso?

Autor: Bourges Rodríguez Héctor

Fragmento

INTRODUCCIÓN La alimentación humana es el resultado particular de una compleja interacción entre factores fisiológicos, intelectuales, emocionales, culturales y sociales que hacen de ella un proceso que, por una parte, tiene un enorme significado psicológico y sociológico y, por la otra, es muy susceptible a desviarse de lo deseable. La ingestión se regula mediante las sensaciones de hambre y saciedad, aunque es posible que participen también otros mecanismos fisiológicos. Intervienen asimismo y en forma de-terminante el apetito o antojo, los conocimientos y prejuicios, las creencias, los mitos, los gustos y preferencias, las actitudes y temores, los caprichos, las emociones, recuerdos y estados de ánimo (serenidad o angustia, alegría o tristeza), los hábitos y costumbres, los valores y tradiciones, las modas y, por supuesto, los muy diversos factores históricos, geográficos, psicológicos, antropológicos, sociológicos, comerciales, económicos, culturales y hasta religiosos que determinan: la disponibilidad local de alimentos, el acceso de la población a ellos y los recursos culinarios para prepararlos. La obesidad se define por una reserva excesiva de energía en forma de tejido adiposo. La energía metabolizable ingresa al organismo en forma de sustratos como glucosa, fructosa, galactosa, ácidos grasos, aminoácidos y etanol de cuya combustión se obtiene energía “libre” que se emplea en la realización de funciones (gasto interno) y en la actividad del músculo estriado o “actividad física” (gasto externo); en último término, la energía se gasta o “sale” del organismo como calor y movimiento. Así el balance de energía es igual a la ingestión menos el gasto. Para controlar el balance, el organismo regula ambas variables.

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2004-12-16   |   2,094 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 12 Núm.3. Octubre-Diciembre 2004 Pags. S120-S127 Rev Endocrinol Nutr 2004; Supl.(3)