Autor: Kassian Rank Alicia
El síndrome del túnel del carpo (STC) se caracteriza por un conjunto de signos y síntomas que se derivan de la compresión del nervio mediano a nivel del carpo, siendo ésta la manifestación sensitiva más importante. El STC es la neuropatía periférica más común de la extremidad superior; su incidencia es de 99 por 100 mil personas-año, en tanto que su prevalencia es de 3.4% en mujeres y 0.6% en hombres. Cabe mencionar que es el primer motivo de consulta en los servicios de electrodiagnóstico. Dentro de las principales causas del STC se encuentran el aumento del volumen del túnel y la proliferación sinovial no específica, aunque la más común resulta ser la tenosinovitis reumatoide. Ciertas actividades manuales se consideran factores de riesgo para padecer el síndrome del túnel del carpo, por ejemplo, jalar con las manos en posición fija por tiempo prolongado, hacer ejercicio repetido con muñecas flexionadas o hiperextendidas, realizar ejercicios repetidos o movimientos con baja fuerza, efectuar ejercicios repetidos con alta fuerza, presión con la palma y vibración. Quienes tienen mayor probabilidad de sufrir el STC son: mecanógrafas, ensambladoras, músicos, cocineras, costureras, carpinteros. De acuerdo con Bernard (JAMA 2003; 289: 2963-2969), podemos afirmar que se cuenta con evidencia epidemiológica sólida que relaciona la aparición del síndrome del túnel del carpo con la exposición intensa o prolongada a factores de riesgo como tarea repetida, uso de fuerza y exposición a vibraciones. Los estudios disponibles son insuficientes en número, calidad, consistencia o fuerza estadística para arrojar conclusiones acerca de una relación causal con el factor de riesgo postura. En cambio, es posible afirmar confiablemente que una exposición prolongada o de alta intensidad a una combinación de los elementos antes mencionados puede vincularse causalmente con la aparición de esta lesión según principios epidemiológicos de causalidad. Dra. Alicia Kassian Rank Directora del Centro Nacional de Capacitación en Terapia del Dolor
2006-02-28 | 856 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 4 Núm.3. Enero 2006 Pags. Dol Clin Ter 2006; IV(3)