Uno de los secretos de la salud y la felicidad consiste en saber adaptarse a las circunstancias que nos rodean y al mundo en que vivimos, que cambian constantemente, su ignorancia se paga con la enfermedad y la infelicidad. HANS SEYLE APEGO, PÉRDIDA Y DUELO Cuando llegamos a este mundo, dependemos absolutamente de los demás, todos necesitamos nutrición, protección y amor, o por lo menos sentimientos afectivos, éstas necesidades instintivas (desde los primeros momentos de vida independiente) se convierten con el transcurso de la vida en estados emocionales de apego: a mi vida, a mi mismo y a mi autonomía, a mis seres queridos, a mis animales, a mis pertenencias materiales y a mis situaciones ante la vida; es decir a lo que considero en mayor o menor grado mío. Lo anterior se ha estudiado (mediante hipnosis profunda) desde los llamados sucesos intrauterinos, siendo durante el trabajo de parto y el nacimiento que se somete al nuevo ser a su primer estrés intenso, tanto fisiológico como psíquico; ésta pérdida inicial puede provocar un estado de ansiedad emocional transitorio o que incluso llega a perdurar toda la vida, algunos psicoterapeutas consideran que todos llevamos muy dentro de nosotros el secreto deseo de volver, consciente o inconscientemente en algún momento, al vientre materno.
2006-07-19 | 2,096 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 1 Núm.6. Enero-Febrero 2005 Pags. 11-17 Bol Med UAS 2005; 1(6)