Comentario de interés general

Síndrome de ojo rojo 

Autor: Jiménez Echeverri Gabriel

Fragmento

El síndrome de ojo rojo corresponde a una serie de entidades que tienen en común la hiperemia conjuntival. Existen dos clases de hiperemia: una superficial o conjuntival y otra profunda o periquerática. La primera se caracteriza por ser móvil, es decir, al manipular la conjuntiva con un aplicador de algodón, los vasos hiperémicos se mueven en el mismo sentido. Además, desaparece después de la aplicación de un vasoconstrictor. Su presencia nos indica casi siempre que el problema tal vez no es severo, y se trata de una conjuntivitis, o un pequeño cuerpo extraño. La hiperemia periquerática como su nombre lo indica se localiza alrededor de la córnea, como pegada a ella, proviene de la circulación profunda del ojo, no desaparece al aplicar vasoconstrictor, y es inmóvil. Su presencia nos indica casi siempre un problema más grave, posiblemente una iritis o un glaucoma agudo. A continuación se describen las características de las causas más frecuentes e importantes del síndrome de ojo rojo.

Palabras clave: Ojo rojo conjuntivitis queratitis uveitis glaucoma.

2007-06-04   |   1,592 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 42 Núm.1. Enero-Marzo 2001 Pags. Univ Méd Bogotá Colombia 2001; 42(1)