El Arte de Curar

Autor: Meurehg Charles

Fragmento

Podría describir el arte de curar en dos aspectos: vocación y humanitarismo. Vocación es la inclinación a cualquier estado, profesión o carrera. Humanitarismo se deriva de humanitario, es decir, el que mira o se refiere al bien del género humano y no se debe confundir con humanismo que indica cultivo o conocimiento de las letras humanas. Debemos tener en cuenta que los seres humanos vivimos sujetos a la difícil tarea de elegir nuestra profesión o destino social a una edad en la que la vocación, que es, en su fondo biológico, aptitud, no ha madurado todavía. Hay casos excepcionales pero la mayoría de los individuos en plena nebulosidad de la adolescencia hemos de decidir nuestro futuro social sin otra razón de peso de que ya somos bachilleres. El hombre que en general no se conoce a sí mismo es justamente en esos años amorfos cuando se conoce menos y decide su porvenir por el consejo de cualquiera, por simple imitación de un amigo, por la tradición familiar, por el mandato del padre o por la falsa ilusión de querer ser como alguien de éxito. Pero cuando decidimos ser médicos nadie nos comenta la realidad y las vicisitudes para llegar a ser un buen médico y un médico bueno. La medicina tiene dos aspectos que la colocan en el rango de actividades que exigen una vocación de superior categoría: espíritu de sacrificio y aptitudes específicas. Para ser un buen médico se necesita una calidad muy excelsa de vocación. A veces esta supuesta vocación surge cuando de niños vemos a un médico enlevitado, amable y solemne que se convierte ilusoriamente en un personaje maravilloso con un respeto casi mítico, rodeado de comodidades variadas al paso de sus años. Claro está que en la mayoría de los casos tal vocación llamaba no hacia la ciencia y el sacrificio, sino hacia una vida como ésta de triunfo rutilante y en apariencia fácil de conseguir.

Palabras clave: Vocación humanitarismo biológico aptitud

2002-11-21   |   1,782 visitas   |   1 valoraciones

Vol. 1 Núm.3. Julio-Diciembre 2001 Pags. 76-78. Actas Dermatol 2001; 1(3-4)