Autor: Iglesias Gamarra Antonio
A partir de 1978, siendo residente de Reumatología iniciamos el estudio de las vasculitis en el Hospital San Juan de Dios de Bogotá. Se escribió el primer texto de vasculitis necrotizante que ganó el premio Salvat en 1980 y se publicó en 1982: Este libro tenía como objeto informar el tema de la comunidad médica. Durante mi estadía en Barranquilla, se realizó una descripción de 9 pacientes con los doctores Eduardo Egea, Gloria Garavito y Silvio Severini sobre vasculitis linfomonocítica. Previamente se conocían algunos informes en la literatura médica como el realizado por Mc’Duffie fundador del Laboratorio de la Clínica Mayo en Rochester y Jorge Maldonado quienes describieron una vasculitis asociada a urticaria y se documentó una precipitina C1q, pero que no reunía los criterios de lupus eritomatoso sistémico. Otra publicación era la de Soter quien describió dos tipos de vasculitis, la leucocitoclastica y la linfomonocitica. Con estos estudios previos, Iglesias y col. estudiamos 9 pacientes que consultaron por urticaria, lesiones eritematosas, papulas, etc. Las lesiones de urticaria tenían una característica importante y era que permanecían por más de 24 horas en el sitio de la piel comprometida, eran de tipo urente y al tomar una biopsia de esta lesión se observaba un infiltrado linfoóplasmocitario; posiblemente su patogénesis está relacionada con un mecanismo de tipo celular y participan una serie de proteínas (como integrinas, selectinas y moléculas de adhesión). Se documenta que las vasculitis linfomonocíticas se asocian a algunos medicamentos, procesos infecciosos, o son secundarias a algunas enfermedades del tejido conjuntivo como el lupus y el Síndrome de Sjögren primario.
2008-03-27 | 899 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 24 Núm.1. Abril 2002 Pags. 58-60 Medicina Ac. Col. 2002; 24(1)