Evolución del conocimiento del LCR desde la antigüedad a nuestros días

Autores: Wilson Eduardo, Oehninger Gatti Carlos

Fragmento

Las historias del LCR y de la punción lumbar no son, como se piensa habitualmente, paralelas. El fluido o líquido céfalo-raquídeo (LCR) como lo denominó Magendie en 1825, es conocido desde hace más de 3400 años, mientras que las primeras punciones lumbares fueron realizadas hace algo más de 100 años, con propósitos inicialmente terapéuticos. A partir de este último momento, los adelantos sobre la formación, reabsorción, presión y constitución química, citológica y proteica del LCR, fueron realmente espectaculares. De hecho, el análisis del LCR obtenido por punción lumbar es hoy un método esencial y muchas veces imprescindible, para el diagnóstico de muchas enfermedades neurológicas, tanto del Sistema Nervioso Central como del Sistema Nervioso Periférico. El líquido céfalo-raquídeo La existencia de un fluido presente en el cráneo y cubriendo las envolturas de su contenido es ya referida por médicos egipcios en el Papiro Ebers, escrito durante el reinado de Amenhotep I (1527-1506 AC) 2º Faraón de la Dinastía XVIII del Imperio Nuevo. Hipócrates, en el año 480 AC, reconocía la existencia de un exceso de agua dentro del cerebro en algunas condiciones patológicas como la hoy llamada hidrocefalia. No hace mención a líquidos en el cerebro normal. Años después, en el 130 AC, Galeno de Pérgamo, y posteriormente sus seguidores durante más de un milenio, consideraría que los ventrículos cerebrales, perfectamente conocidos por él, servían como reservorio del “espíritu animal”, formado en el cerebro, en el plexo coroideo o en la rete mirabile, por transformación del “espíritu vital” transportado al cerebro por la sangre. Otras veces se menciona la presencia de “humores”, pero no la de fluidos o líquidos. Algunos autores, más cercanos en el tiempo, asimilaron sin mayor cuestionamiento al “espíritu animal” con el fluido cerebral. Una confusión aún mayor, de naturaleza semántica, surge en los siglos XVII, XVIII y XIX, debido a que los términos “espíritu” y “líquido no acuoso” fueron considerados sinónimos.

Palabras clave: Líquido céfalo-raquídeo punción lumbar enfermedades neurológicas.

2008-10-06   |   1,783 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 10 Núm.1. Enero 2007 Pags. 1-14 Arch Inst Neurol 2007; 10(1-2)