Síndrome del pie diabético, incidencia y tratamiento

Autor: Suárez Solís José Luis

Fragmento

Este problema, que es una consecuencia de la enfermedad mal controlada, comprende alteraciones anatómicas y funcionales y ocurre con frecuencia en personas con diabetes mellitus tipo 2. Además, suele desencadenar problemas potenciales de huesos y articulaciones a causa de la neuropatía diabética y la insuficiencia vascular periférica. El 70% de las amputaciones no traumáticas de extremidades inferiores se deben a esta patología, la cual se inicia con una pequeña ulceración difícil de sanar debido al deterioro de la circulación sanguínea, lo que lleva a la infección de la extremidad; de esta forma se afecta la piel, el tejido celular subcutáneo y en ocasiones el hueso. Cuando no se logra controlar el deterioro de manera integral, el enfermo puede llegar incluso hasta la muerte. Se estima que uno de cada cinco pacientes diabéticos presenta este síndrome en el transcurso de su vida. La mayoría desarrolla trastornos después de los 40 años los cuales aumentan con la edad. En México, a 78 personas se les amputa algún miembro a diario, por carecer de un correcto control de la enfermedad, enlistándola entre los principales motivos de admisión hospitalaria e incapacidad física. Aunque las cifras resultan desalentadoras, es importante destacar que las amputaciones en los diabéticos pueden ser evitadas mediante un cuidado apropiado de los pies. La educación continua de estos pacientes y un tratamiento agresivo de las lesiones precoces, incluyendo cirugía de revascularización si están indicados, además el control de los factores de riesgo, resulta indispensable para su prevenirción. En el pie diabético intervienen una serie de complicaciones entre las que se destacan la hiperglucemia, que al mantener constantemente elevados los niveles de glucosa en la sangre, daña los vasos y los tejidos por los que ésta circula, lo que conlleva a una neuropatía diabética, ocasionando falta de sensibilidad y movilidad de las áreas afectadas. Su evolución genera que las pequeñas heridas y callos, tan comunes en los enfermos diabéticos, se agraven hasta generar infección, úlceras, dolor punzante, hormigueo, adormecimiento, lesiones óseas, y además necrosis, la cual conduce a la amputación parcial o total de dedos, pies o piernas.

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2010-04-06   |   1,477 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 33 Núm.388. Marzo 2010 Pags. 4-5 Prescripción Médica 2010; 33(388)