Infecciones del esófago en paciente inmunocomprometido

Autor: Gómez Ruiz Manuel

Fragmento

Dos son los agentes patógenos que producen principalmente infecciones en el esófago: Candida albicans (hongo) y Chlamydia trachomatis (bacteria). Las especies de Candida son comensales que colonizan el tracto gastrointestinal normal, y a veces la piel. A diferencia de otras micosis sistémicas, la candidiasis tiene un origen endógeno y en general, no se adquiere desde el medio ambiente próximo. Las infecciones debidas a dichas especies representan alrededor de 80% de todas las micosis sistémicas importantes. Este hongo es ahora el cuarto microorganismo encontrado con mayor frecuencia en las infecciones del torrente sanguíneo y causa más común de las de tipo micótico en personas inmunocomprometidas. Por otra parte, la candidiasis nosocomial aumentó al menos cinco veces durante la década de 1980, convirtiéndose en una de las afecciones más comunes adquiridas en estos recintos. Se puede asociar con una mortalidad más o menos de 40% (es decir, fallecimientos atribuibles a ella y no a la enfermedad subyacente) y con prolongación de la estancia hospitalaria. La candidiasis invasiva suele ocurrir en enfermos inmunocomprometidos y la mayoría de las veces es causada por C. albicans. Sin embargo, la frecuencia de infecciones producidas por C. glabrata (antes Torulopsis glabrata) y otras especies de Candida, va en aumento. La candidiasis oral (muguet) es común en pacientes con sida o con otras causas de alteraciones de la inmunidad mediada por células T, y también puede aparecer en otros individuos. La que afecta al esófago, tráquea, bronquios o pulmones, es una infección oportunista definidora del sida. La forma mucocutánea complica con frecuencia el síndrome, pero la diseminación hematógena es inusual hasta que el inmunocompromiso se hace profundo. La C. albicans es un constituyente normal de la flora bucal. Cuando las condiciones locales favorecen el crecimiento de hongos sobre bacterias, se produce candidiasis. Entre las condiciones que coadyuvan al crecimiento de los hongos en el esófago están el tratamiento con antibióticos de amplio espectro, en especial las tetraciclinas, las concentraciones altas de glucosa en la saliva como la diabetes mellitus; inmunidad celular comprometida como el sida, la leucemia o las que son después de la quimioterapia; y la estasis esofágica como la acalasia o la esclerodermia. Por lo regular los pacientes se quejan de odinofagia y, con menos frecuencia, de disfagia.

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2010-04-06   |   4,188 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 33 Núm.388. Marzo 2010 Pags. 5 Prescripción Médica 2010; 33(388)