El tortuoso camino de la tolerancia

Autor: Carballo Junco José Antonio

Fragmento

La auténtica tolerancia no es mera permisividad, no implica indiferencia ante la verdad y los valores; no supone aceptar la verdad de cada uno ni su forma propia de pensar por el hecho de pertenecer a una generación u a otra; no se reduce a afirmar que se respeten las opiniones ajenas, aunque no se les preste la menor atención. Quien se proclama respetuoso con otra persona sin prestar la debida atención para descubrir la parte de verdad de su discurso, es indiferente, pues la tolerancia supone una actitud muy distinta; respetar al otro, estimándolo. Recorrer por tanto, su tortuosidad es fácil si se reconocer que el diálogo es la mejor herramienta existente para entender al otro. “Tú eres dueño del derecho de sostener las ideas que desees, pero no intentes imponerlas a los demás”. “Nadie te obliga a cambiar de opinión ni actitud. Pero es demasiado pretender convertir en exigencia pública lo que es una mera convicción o creencia privada”. Frases de este tipo se dicen a menudo como algo sabido e incuestionable. Por si fuera poco, a todo el que muestra entusiasmo al defender una convicción se le reprocha que pretende “imponerla” a otros de forma intolerante.

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2011-03-11   |   733 visitas   |   5 valoraciones

Vol. 2 Núm.15. Octubre 2005 Pags. Odont Moder 2005; 2(15)