Fragmento

Destacar a la piel como uno de los elementos más importantes del organismo, enlistando sus funciones ya sea como una barrera frente a microorganismos o como un regulador de la homeostasis hidroelectrolítica o incluso como un elemento excretor, sería repetir lo que mencionan los textos de dermatología en sus capítulos introductorios. El médico debe de prestarle atención a la piel, en una entidad patológica, no como un órgano aislado, sino como el sitio en que puede estar aflorando un conjunto de alteraciones sistémicas. Evidentemente, los trastornos que se manifiestan en la piel, pueden ser el ejemplo clásico de la definición de enfermedad, ya que además del componente biológico dañado de primera intención, el paciente se ve afectado también en su ámbito psicológico y social.

Palabras clave: Piel dermatitis atópica.

2003-02-08   |   2,696 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 23 Núm.6. Noviembre-Diciembre 2002 Pags. 384-95. Acta Pediatr Méx 2002; 23(6)