Es un hecho reconocido que la hipernatremia se observa principalmente en lactantes deshidratados por diarrea aguda. Sin embargo, algunos estudios han demostrado que esta alteración electrolítica se manifiesta también en pacientes hospitalizados y no se asocia en la mayoría de los casos a un cuadro de diarrea. Por ello consideramos de interés reseñar la investigación llevada a cabo por Mortiz y Ayus quienes revisaron los expedientes clínicos de 68 niños ingresados en un período de tres años en un hospital pediátrico y que presentaron hipernatremia. El total de expedientes revisados fue de 32,000. La edad promedio de los pacientes con hipernatremia fue de 3.9 años (variación de 1 día a 19.7 años), con concentración promedio de sodio en suero de 159 mEq/L (variación 151-184 mEq/L). La hipernatremia se presentó durante la estancia hospitalaria en 60% de los niños. En 76% de los pacientes la principal causa de hipernatremia fue la ingesta o administración inadecuada de líquidos; la gastroenteritis contribuyó a la presentación de la hipernatremia en solamente 20% (14 de 68) de los niños. Ochenta y ocho por ciento de los niños, antes del desarrollo de la hipernatremia, presentaban diversas enfermedades crónicas, compromiso neurológico o prematurez. La mortalidad global en el grupo fue de 16%. Los pacientes en quienes se logró la corrección de la hipernatremia tuvieron menor mortalidad que aquellos en quienes no fue posible su corrección. Ninguna de las muertes fue atribuida directamente a la hipernatremia, aunque en 15% de los pacientes ocurrieron complicaciones neurológicas atribuibles a ésta. Los autores concluyen que en la mayoría de los niños hospitalizados puede prevenirse la hipernatremia por medio de la evaluación cuidadosa y continua del balance hidroelectrolítico y permitiendo la adecuada ingesta o administración de líquidos en estos pacientes.
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2003-02-08 | 1,681 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 56 Núm.11. Noviembre 1999 Pags. I Bol Med Hosp Infant Mex 1999; 56(11)