Autor: Ríos Alcántara José Manuel
Con el paso de los años la ciencia médica ha evolucionado tanto en sus conocimientos teóricos como en sus materiales, instrumental y medicamentos. Durante muchos siglos, se utilizaron navajas o piedras filosas para cortar los tejidos, después apareció la hoja de bisturí y en la actualidad han sido inventados equipos para cortar los tejidos a base de corriente eléctrica. La electrocirugía utiliza corriente de alta frecuencia para incidir, coagular, fulgurar o desecar tejidos. En el procedimiento biterminal, la corriente de alta frecuencia atraviesa el cuerpo del paciente por medio de dos electrodos de tamaños diferentes, lo cual aumenta su densidad a nivel de la punta del electrodo más pequeño. El electrodo pasivo, ancho, o conductor recibe el nombre de electrodo o placa indiferente. El paciente debe sentarse sobre este electrodo innocuo, que puede quedar empotrado en una silla o ser sujetado como correa o pulsera. El otro electrodo es activo, generalmente presenta forma de alambre delgado, asa o bola y es el que realiza la incisión o la coagulación. Éste queda insertado en un mango aislante, para cubrir el metal expuesto y evitar las quemaduras accidentales de la boca y tejidos adyacentes. El electrodo permanece frío y la corriente de alta frecuencia produce un efecto cortante o coagulante a nivel del punto de contacto entre electrodo y tejido. En el procedimiento monoterminal, el paciente no se incorpora en el circuito y al no hacer tierra con el aparato, el individuo esparce electrones y la corriente irradia alrededor de él hacia el aire, paredes, etc. Es necesario aumentar el voltaje para compensar estas pérdidas. Los términos biterminal/monoterminal no deben confundirse con los de monopolar o bipolar que se refieren al electrodo activo con una o dos puntas.
2012-08-21 | 1,210 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 8 Núm.88. Noviembre 2011 Pags. 8 Odont Moder 2011; 8(88)