Autores: Álvarez Longoria Jorge Alberto, Flores Ochoa Mariana, Hernández García Rogelio Iván, Martínez Menchaca Héctor Ramón, Escamilla Ocañas César Eduardo, Rivera Silva Gerardo
Los sustitutos dérmicos (SD) son un tratamiento eficaz para los procesos que destruyen la piel como las quemaduras que involucran el 60% o más de la superficie corporal total, traumatismos y enfermedades genéticas que involucran heridas crónicas. A diferencia del autoinjerto que depende de la disponibilidad de tejido sano en el paciente, los injertos sustitutos pueden adquirirse de otros humanos, animales o producirse en el laboratorio. Existen sustitutos de piel biológicos y sintéticos. Los primeros son más baratos y abundantes, en cambio los segundos no presentan membrana basal y a pesar de su falta de elementos orgánicos, han demostrado tener cualidades más específicas en el tratamiento de los pacientes. Dentro de los sustitutos para piel más populares están: TranCyte®, Biobrane®, Kollagen®, Matriderm®, Alloderm®, Apligraf®, Dermagraft® e Integra®; siendo este último el más aceptado. Lo que se busca con los sustitutos de piel es el tratamiento óptimo de las heridas cutáneas garantizando su durabilidad, elasticidad, impermeabilidad al agua, disponibilidad y su ausencia de reacción antigénica. Se debe de tener en cuenta que hay limitaciones al momento de elegir un sustituto de piel como su costo, disponibilidad, calidad e incluso la capacidad del paciente para admitir la prótesis. El avance biotecnológico de estos sustitutos promete mejorar la calidad, así como disminuir el precio de los mismos.
Palabras clave: Piel artificial quemaduras sustitutos dérmicos.
2012-11-28 | 2,091 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 4 Núm.1. Agosto-Octubre 2012 Pags. 37-41 Rev Med MD 2012; 4(1)