Estimulación bicameral en la miocardiopatía hipertrófica obstructiva subaórtica.

Información preliminar 

Autores: Castro Hevia Jesús A., Zayas Molina Roberto, Fayad Rodríguez Yanela, Díaz-Padrón Camejo Raúl, Dorticós Balea Francisco, Prohías Martínez Juan Adolfo, Castro Arca Angela

Resumen

La estimulación con marcapasos bicameral en pacientes con Miocardiopatía Hipertrófica Obstructiva disminuye el gradiente de presión subaórtico y mejora la sintomatología. En un período de dos años estudiamos y tratamos a 8 pacientes, 4 femeninos, entre 15 y 69 años (valor promedio de 40 años), con esa entidad que manifestaban gradientes subaórticos iguales o mayores de 54 mmHg medidos por ecocardiografía. Se calcularon en vista de tres cámaras adicionándole 20 mmHg al gradiente pico de la insuficiencia mitral y sustrayéndolo a la presión sistólica determinada por esfigmomanometría. Todos se mantenían con capacidad funcional grado III-IV según la clasificación de la NYHA, a pesar del tratamiento farmacológico con betabloqueadores y anticálcicos a dosis máxima tolerable. Se les implantaron marcapasos bicamerales con retardo aurículo-ventricular de 100 milisegundos, que se les modificó evolutivamente según los resultados ecocardiográficos y clínicos. El promedio de gradientes de presión subaórtico fue de 78 mmHg preimplante y en el seguimiento entre 1,5 y 21 meses, disminuyó en el 60% (a 31 mmHg de promedio) con mejoría en todos los pacientes de la capacidad funcional a grado I-II. Este proceder es una opción para aquellos pacientes que no mejoran con tratamiento farmacológico antes de decidir tratamiento quirúrgico; no obstante la obstrucción es sólo parte de la compleja patología de esta entidad, la disfunción diastólica, la isquemia miocárdica y las arritmias son otros procesos en los que los efectos del tratamiento con marcapasos está por definir.

Palabras clave: Miocardiopatia hipertrofica/terapia estimulación cardiaca artificial marcapaso artificial.

2003-03-03   |   991 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 13 Núm.1. Enero-Junio 1999 Pags. 13-18 Rev Cubana Cardiol 1999; 13(1)