Autores: Caballero Barrigón María Dolores, López Corral Lucía, Cabrero Calvo Mónica
El trasplante alogénico es un procedimiento curativo en gran número de enfermedades oncohematológicas y no oncológicas. En el trasplante con acondicionamiento mieloablativo el poder curativo descansa sobre las altas dosis de quimiorradioterapia, mientras que en el trasplante con acondicionamiento de intensidad reducida, en la actualidad utilizado en la mitad de los pacientes tratados con trasplante alogénico, el efecto benéfico es fundamentalmente inmunológico, lo que se conoce como efecto injerto contra tumor. El efecto injerto contra tumor está unido al efecto injerto contra huésped, principal responsable de la morbilidad y mortalidad asociadas con este procedimiento terapéutico. En trasplantes alogénicos de donante de antígenos leucocitarios humanos idénticos con acondicionamiento melioablativo, el efecto injerto contra huésped crónico y el efecto injerto contra huésped agudo grado I se asocian con menor tasa de recaídas. Sin embargo, el mayor grado de efecto injerto contra huésped agudo no disminuye el riesgo de recaída, lo que sugiere que el efecto injerto contra tumor no es un fenómeno de dosis y respuesta y que quizá el tratamiento inmunosupresor necesario para controlar el efecto injerto contra huésped agudo elimina el efecto injerto contra tumor. La disparidad en antígenos lucocitarios humanos o la utilización de progenitores de donante no emparentado tampoco se asocian con menor riesgo de recaída, aunque esto puede deberse al mayor riesgo de recaída de estos pacientes o a la utilización de mayor inmunosupresión para evitar el efecto injerto contra huésped.
2013-07-11 | 1,074 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 13 Núm.3. Julio-Septiembre 2012 Pags. 89-93 Rev Hematol 2012; 13(3)