Trabajo de parto y atención del parto eutócico

Autor: Fernández Armenta Erika

Fragmento

Introducción El parto es la expulsión de un feto con peso mayor de 500 g. Normalmente el parto ocurre cuando el producto de la concepción ha cumplido íntegramente con el ciclo de su vida intrauterina y la madre ha llegado al término de su embarazo, esto ocurre entre las 37 y 41 semanas de amenorrea. Si el parto ocurre en la semana 42 o más tarde, se tratará de un parto postérmino; si se produce antes de las 37 semanas hablaremos de parto pretérmino o prematuro. A su vez, si se produce entre las 20 y 27 semanas se denomina inmaduro o aborto tardío. Si al momento de la expulsión del feto no ha alcanzado las 20 semanas de vida intrauterina, se denomina aborto. Si el parto se inicia sin que haya intervenido ningún agente externo se denomina espontáneo, de lo contrario hablaremos de un parto provocado o inducido. Si su evolución ocurre sin que exista ninguna desviación fisiológica, se denominará normal o eutócico. De lo contrario, hablaríamos de parto distócico. En la actualidad, aún se desconocen los mecanismos íntimos que desencadenan el parto, sin embargo, considerable evidencia sugiere que el feto tiene el control de desencadenar el trabajo de parto, ocasionando una cascada de eventos que remueven los mecanismos que mantenían la quiescencia uterina y se reclutan factores que promueven la actividad del mismo.

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2007-10-19   |   26,912 visitas   |   8 valoraciones

Vol. 14 Núm.89. Mayo-Junio 2007 Pags. 27-46 GINECO 2007; 14(89)